¿Sabías que Fraga prometió un Parador Nacional en Elorrio; hoy casa de cultura del pueblo?
MUGA ¿SABÍAS QUE…?
El proyecto frustrado del Palacio Iturri refleja una época muy concreta: la del clasista desarrollismo franquista y la utilización del patrimonio histórico como herramienta de promoción turística impulsada desde el Estado. En ese contexto, Elorrio apareció en los años sesenta en el BOE como sede para un futuro Parador Nacional.

Fraga y otras autoridades franquistas en Elorrio. ARGUIÑETA
La idea comenzó a tomar forma tras la declaración de Elorrio como Conjunto Monumental Histórico-Artístico en 1964. Poco después, la revista Arguiñeta, en su número cero de diciembre de 1965, anunciaba que el Ayuntamiento había adquirido el Palacio Yturri “a fin de instalar en él un Hostal o Parador Nacional”, dentro de una estrategia de “lanzamiento turístico” de la villa.
Aquellas páginas transmitían el clima institucional del momento. Fotografías del Congreso de Arquitectura Regional, visitas oficiales y discursos sobre turismo monumental mostraban el interés del régimen por incorporar localidades históricas a la red turística estatal. Entre las autoridades que pasaron por Elorrio estuvo el entonces ministro Manuel Fraga Iribarne, uno de los principales impulsores de la política turística franquista. El fascista afirmó en la villa que el Parador Nacional sería una realidad en 1967.
El edificio elegido para aquella era el Palacio Iturri, que constituía uno de los ejemplos más destacados de arquitectura civil barroca de la villa, ligado históricamente a familias de comerciantes enriquecidas entre los siglos XVII y XVIII gracias al comercio del hierro y a sus conexiones mercantiles con Sevilla y América.
TRANSFORMACIÓN
Gran parte de la información histórica conocida sobre el inmueble procede del estudio El Palacio Iturri (Historia y propiedad de un edificio civil barroco), firmado por Igor Basterretxea Kerexeta. Su trabajo documenta la evolución del edificio desde sus orígenes hasta el intento de transformación turística del siglo XX.
Según esa investigación, la parroquia compró el palacio en 1963 para actividades culturales y religiosas, aunque en 1965 lo vendió al Ayuntamiento por 650.000 pesetas. Dos años más tarde, en 1967, el Consistorio transfirió el inmueble al Estado con el objetivo de convertirlo en establecimiento turístico. La cesión incluía condiciones precisas: las obras debían finalizarse en un máximo de cinco años y el uso hotelero tendría que mantenerse durante al menos treinta.
El proyecto llegó incluso al BOE. En agosto de 1969 se publicó la adjudicación definitiva de las obras a la empresa CANTOSA por más de once millones de pesetas.
Sin embargo, el proceso nunca terminó de consolidarse. Las obras avanzaron lentamente durante los años setenta entre retrasos, dificultades económicas y cambios de prioridades administrativas. Finalmente, el proyecto quedó paralizado y el edificio pasó décadas abandonado.
INMUEBLE PARA EL PUEBLO
Con el tiempo, el antiguo proyecto turístico franquista acabó derivando en otra solución mucho más ligada a la vida local. El inmueble regresó a titularidad municipal en 1996 y, tras su rehabilitación, abrió en 2007 como Casa de Cultura.
Vista con perspectiva, la historia deja una lectura. Bizkaia continúa siendo hoy la única provincia del Estado sin Parador Nacional. Y quizá resulte significativo que uno de los edificios más emblemáticos de Elorrio terminara convertido no en hotel institucional para visitantes de paso, sino en un espacio cultural abierto al propio pueblo y resto ciudadanía.








