Solo pido que mi club me tenga más en cuenta

IVÁN TORRES
Con este texto no quiero hacer daño a nadie. Solo quiero que se me siga tenga en cuenta. Formo parte de la Junta directiva de un club deportivo de Durango que quiero tanto que llevo su escudo tatuado en mi brazo derecho.
Es la segunda temporada que formo parte de esa entidad. En la primera, había un presidente que contaba para todo conmigo. Le estoy muy agradecido. Hace poco estuve con él en un acto y reventé a llorar cuándo se preocupó por mí y me hizo esta pregunta:
– “Iván, ¿cómo te están yendo las cosas en el club?”.
Me duele, por ejemplo, que en el grupo de WhatsApp del club se pregunten cosas, que al resto se le responda y a mí no. Me gustaría poder ir a las reuniones de Junta que se convocan en una sala a la que no tengo acceso con mi silla de ruedas. No está adaptado el camino. En alguna ocasión he conseguido bajar, porque está en la planta de abajo, pero mis compañeros se han ido de la reunión y allí me han dejado. Gracias a trabajadores de Durango Kirolak pude salir.
Este año, ha habido finales a las que no he podido ir -me he tenido que quedar en Durango- porque no se contratan autobuses adaptados, como sí lo hacía el anterior presidente. He llorado por no poder estar allí celebrando las victorias como ha podido el resto. La Junta Directiva anterior se implicaba conmigo. En ocasiones, me da la sensación de que me quieren para quedar bien en la foto, que haya uno en silla de ruedas. Nada más.
Me gustaría que me tengan más en cuenta. Saben que yo me apunto a todo y que el club para mí lo es todo tanto con los equipos de chicos como de chicas. De hecho, yo me encargo de algo así como ser relaciones públicas. Es decir, mi labor es animar a gente de Durango que venga a ver los partidos, a que cada vez seamos más seguidores.
En la junta me dicen que aprenden mucho de mí, pues que lo demuestren, por favor.







