Gota de vida

MARIANO MARTÍN MARTÍN
Derramándose del cielo
de sangre, una gota de amor,
quiso regar con su fuego
la imagen feliz de una flor.
La tierra, plagada de hielo
lo mustio, venciendo al color,
la vida, sumida en un ruego
y el Hombre, gritando en clamor.
Qué nos pasa, bendito consuelo
porqué tanto daño y dolor,
si somos de Dios el anhelo
y lo muestra con todo fulgor.
Os di libertad y mi celo
mi credo, con gran resplandor,
y es mi alma que está en desconsuelo
llorando ante tanto terror.
Miré de nuevo al cielo
y la luz tal me alumbró,
le pedí favor y ruego
y enseñara lo inferior.
Y se abrió y vi al infierno
y al ángel de la traición,
aquel, que convive en un terno
por su propia y fatal convicción.
Somos trance morando en lo interno
del mismo crucial corazón,
dos latidos que son en lo alterno
campando con libre emoción.
Mis pasos marqué sobre el viento
firmando mis hechos de acción,
ante aquel santo y fiel juramento
mandamiento que me amamantó.
Cuando la sangre recubra mi cuerpo
y la estrella, regalo de un sol,
humanice divino mi aliento
sabré del placer y dolor.
Postrado mi ser en el templo
seré en lo uno lo dos,
y la tierra y el cielo, a su tiempo
conmigo serán luna y flor.
El amor, ese extraño elemento
de imposible y total descripción,
es la gota que en cada momento
mana del Trono de Dios.
Gota de Vida
Sangre de Amor,
Dios y el Hombre y Eterno el Día
de la Creación.

DIBUJO · MARIANO MARTÍN MARTÍN




