El pajarito

MARIANO MARTÍN MARTÍN
He visto un pajarito
posarse en mi balcón,
gracioso era y tan bonito
que me llamó la atención.
Musicó silbando su piquito
entonando una canción,
suave, dulce y despacito
que alegró mi condición.
Con su pose cual de rito
elegante y señorón,
distinguido y con palmito
me prestó su devoción.
Me miró como bendito
trasmitiendo la lección,
que captó del infinito
para su propagación.
Nos prendamos a poquito
dando tiempo a cada acción,
con la muestra de un besito
que a los dos nos dio emoción.
Fuimos reyes un ratito
con sublime convicción,
del ardor más exquisito
y su mágica atención.
Dejó un mensaje escrito
al volar desde el balcón,
a su nido en el cielito
donde tiene su mansión.
Y ya sin pajarito
observé sobre el balcón,
un estado, que al puntito
me llevó a la reflexión.
Cada cual por sí solito
y su punto de impresión,
expresará con su bailito
el cariz de su misión.
Fue en la tierra y ya está inscrito
en el libro admiración,
es amor y el pajarito
con su máxima afección,
quienes crearon un salmito
con la fiel revelación
de hacer un mundo con cuerpito
de bueno, justo y corazón.
Gracias mil, mi pajarito
por tu dulce inspiración,
y donarme el regalito
de esa gran revelación.

Dibujo · MARIANO MARTÍN MARTÏN





