El misterio sin resolver de esta cruz hecha con árboles en Urkiola
IBAN GORRITI
Hay lugares que obligan a detener la mirada. Y otros que, además, te plantean una pregunta. Quien asciende al monte Alluitz y, ya desde la cima, dirige la vista hacia una determinada ladera del Parque Natural de Urkiola puede descubrir —si repara en ella— una imagen cuando menos desconcertante: en medio de una extensa zona de pinos se distingue, perfectamente dibujada, una cruz, aunque también pudiera evocar la figura de un avión. No es un monumento religioso levantado sobre el terreno ni una construcción visible a simple vista. La componen los propios árboles. Un grupo de ejemplares de distinta tonalidad se recorta entre la masa forestal y configura, con sorprendente nitidez, esa figura. ¿Qué es? ¿Quién la hizo? ¿Por qué está allí? Lo consultamos desde MUGA.

La cruz arbórea de Ganbarru desde la cima de Alluitz. IBAN GORRITI
La primera reacción en la propia cumbre, en sus verticales 1.034 metros, es buscar una respuesta. Internet, sin embargo, no la ofrece. No resuelve el enigma. La imagen permanece ahí, visible desde las alturas, pero, al menos inicialmente, sin una explicación conocida. Así que toca consultar a quien conoce Urkiola de otra manera. La llamada conduce hasta Joserra Basaguren, expresidente del Club Alpino Tabira de Durango, histórico guía de montaña y uno de esos hombres que han hecho de la naturaleza una forma de vida. Reside, además, en Gatzaieta, el histórico caserío quizá más fotografiado de Urkiola y tal vez de Bizkaia. A sus espaldas suma ya ochenta calendarios y, lejos de jubilarse de la actividad, continúa activo prácticamente a diario, entre ascensiones y bicicleta. Una especie de Carlos Soria vizcaino, con las cumbres de Durangaldea como territorio cotidiano. El 7 de septiembre, cumplirá 81 veranos. “Ya sabes que el grupo Mecano me dedicó una canción titulada así”, bromea con la fecha, con el humor perenne que le caracteriza.

Joserra Basaguren en Gatzaieta. IBAN GORRITI
Joserra —en su caserío de orígenes de calero y grande chabola en el siglo XIII— escucha la descripción, mira hacia la zona señalada y aporta la primera pista: el lugar se llama Ganbarru y pertenece al municipio de Abadiño. Pero conocer el nombre y su ayuntamiento no resuelve el misterio. Más bien lo agranda. Porque las preguntas trasladadas a distintas personas vinculadas con la zona no hacen sino abrir nuevas posibilidades. ¿Puede —como apunta un antiguo guarda forestal— tratarse de una antigua representación del escudo de Abadiño, trazada en la montaña décadas atrás para reivindicar que aquella ladera pertenece a este municipio y no al Ayuntamiento de Mañaria, como alguno pudiera prever? ¿Es quizá la huella de un homenaje o un recuerdo a alguien fallecido mientras realizaba trabajos en la montaña? ¿Existe una explicación relacionada con el marcado carácter religioso de Urkiola? ¿O la respuesta es mucho más sencilla y se encuentra en una historia local que, con el paso de los años, ha quedado prácticamente olvidada? Tratamos de determinar cuándo se produjo el cambio en la masa forestal que dio lugar a esta singular figura.
CRUZ QUE PASA DESAPERCIBIDA
El propio Mikel Garaizabal, exalcalde de Abadiño —municipio al que pertenece esta cota montañera—, se presta a tirar del hilo, preguntar y aportar lo que pueda arrojar luz sobre una imagen que lleva tiempo dibujando una cruz sobre el bosque. «Es que es algo que no se sabía, o yo al menos no tenía constancia de este misterio», asevera. Mientras tanto, el guarda forestal mañariarra Jon Arzubia se suma a rastrear en ortofotos —imágenes aéreas— la aparición de ese cambio, de esa ignorada cruz. «Son del Gobierno Vasco, de GeoEuskadi. A principios de los años 60 del siglo pasado no existía. Sin embargo, en la de 1965 se ve perfectamente la cruz», observa Arzubia mientras aporta dos imágenes de cartografía. Y no solo se distingue algo similar a una cruz o, desde Alluitz, una silueta que podría evocar la de un avión, sino que también se distinguen otros elementos. De hecho, la cruz no parece una cruz, sino una letra T mayúscula y, sobre ella —separado por un camino—, se distingue algo parecido a un cuadrado o un círculo. Y bajo ese conjunto, otros dos elementos. El conjunto lleva a plantear a otra persona consultada que quienes repoblaron forestalmente el lugar pudieron hacerlo con la intención de representar el escudo de Abadiño. Al cotejarlo con el símbolo histórico, algunos de sus elementos parecen coincidir. «Es muy curioso, sí», asiente Garaizabal, máximo mandatario de la localidad durante la legislatura que abarcó 2019 y 2024. «Ganbarru ha sido un cruce de caminos histórico. Desde paso Real hasta la Ruta del vino y pescado, vía en concreto que entraba en Bizkaia por Urkiola y luego se dividía en tres direcciones: Lekeitio, Ondarroa y Bermeo», ilustra.

Ortofotografía de 1960 en la que no hay cruz de árboles. GEOEUSKADI

Ortofotografía de 1965 en la que aparece por primera vez el cambio forestal. GEOEUSKADI
Con el paso de los años, esa representación pudo haberse desdibujado. El escudo de Abadiño se divide en tres cuarteles. En el primero figuran las aras de Urkiola: sobre campo de plata, la cruz de San Antonio en azul y, bajo ella, una olla en negro y una concha de vieira, símbolo de los peregrinos del Camino de Santiago. Esa parte del blasón de la anteiglesia es la que pudo haber sido representada, ya que algunos de sus elementos guardan semejanza con las formas que hace 60 años se distinguen en la ortofotografía.

Primer cuartel del escudo de Abadiño y el conjunto forestal. MUGA
En el segundo cuartel, sobre campo azul, aparece un árbol de color verde atravesado por un lobo negro. El conjunto está rodeado por once lanzas, en referencia a los once asientos de las Juntas de Gerediaga. El tercer cuartel representa, sobre fondo azul y en plata, el puente, la iglesia de San Trokaz y la casa consistorial, con los montes verdes al fondo.
UN INCENDIO EN LOS AÑOS 60
Hay hasta quien sostiene que este, por ahora, misterio de Ganbarru —nombre toponímico de una agrupación ciclista de Abadiño y de una prueba que este año se celebrará el 26 de septiembre— no es una representación del escudo, o lo que queda de él. «En los sesenta hubo un incendio y lo que se quemó quedó así, con forma de cruz», recuerda una fuente consultada que conocía ese lugar en aquellos tiempos. Sin embargo, se aprecia que los árboles que forman esa figura presentan características diferentes a las del resto de la masa forestal. Basaguren recuerda que en aquellos tiempos también hubo una muerte de un operario que trabajaba en el medio forestal. «Pero se le puso un monolito en la zona de Txakurzulo, que aún está ahí; no en Ganbarru», precisa el del caserío Gatzaieta, conocido también por sus visitas guiadas a la cueva de la diosa de la mitología vasca, Mari.
La silueta que forman los pinos también podría evocar la de un avión. Sin embargo, no consta que ninguna aeronave se estrellara en este lugar del Parque Natural de Urkiola. Por otra parte, esta ladera de Ganbarru, en territorio de Abadiño, no debe confundirse con el monte Ganbarru, de 428 metros de altitud, situado en el término municipal de Berriz, cerca de los barrios de Besoita y Luanpie, en las faldas del monte bocinero Oiz.
Sesenta años después, la figura continúa ahí, entre los pinos de Urkiola. La incógnita permanece abierta y quizá requiera un estudio más detenido del terreno y de las ortofotografías para determinar quién la trazó y con qué propósito. Hasta entonces, el misterio seguirá dibujado sobre la ladera, a la vista, por ejemplo, desde el monte Alluitz.




