JANTZIE: «Ya hacía falta una aplicación del comercio local unido como es Berriro»
MUGA COMERCIO
¿Quién no quiere 5 euros de regalo en el momento en que va a hacer una compra? Si todavía no conoces la nueva aplicación Berriro, esta puede ser una buena razón para hacerlo. Darse de alta es gratuito, no te obliga a nada y, además de disfrutar de ese descuento de bienvenida en tu primera compra superior a 20 euros, empezarás a acumular saldo en un monedero digital que podrás utilizar en futuras compras en cualquiera de los comercios locales adheridos. Tienes todo a tu favor.

Claudi y Yeny ante su tienda, Jantzie, en Amorebieta. IBAN GORRITI (MUGA)
Una propuesta sencilla con la que Berriro busca premiar a quienes siguen apostando por el comercio de proximidad. Detrás de esta herramienta hay, además, un largo trabajo impulsado desde el propio sector comercial. «Es una aplicación que surgió de la iniciativa de dos asociaciones de comerciantes que propusimos el proyecto a la federación Bizkaidendak. Después, junto a Euskaldendak, creamos una comisión y hemos estado trabajando durante al menos dos años para sacar adelante esta herramienta», aporta Alex Palacios, presidente de la asociación Dendak Bai de Durango. El proyecto convenció al Gobierno Vasco, que ha financiado su expansión con el objetivo de convertirla en la herramienta de fidelización del comercio local en todo Euskadi. «Ese es el reto que tenemos ahora y esperamos conseguirlo», añade.
En Amorebieta-Etxano, uno de los establecimientos que ya forma parte de esta iniciativa es Jantzie, en Euskal Herria Plaza, 2, bajo, donde sus responsables, Claudia Osip y Yeny Andrade, tienen claro que «ya hacía falta una aplicación así», socias de Dendariak.
RESPUESTA MUY POSITIVA
Yeny Andrade es una de las personas que, cada día, explica a la clientela cómo funciona la plataforma. «Les digo que es como las tarjetas de fidelización de los supermercados, pero para el comercio local. Por cada compra van acumulando saldo en un monedero y, dependiendo de lo que gasten, recibirán céntimos o euros que después podrán descontar en cualquiera de los comercios adheridos».
La explicación y trámite apenas dura unos minutos. «Después les damos un folleto donde viene todo explicado. Es muy fácil. Nosotras ayudamos a quien quiera formar parte y no te obliga a nada, ni tienes que pagar nada. De hecho, lo primero que haces es ahorrar, porque te descontamos cinco euros en la primera compra».
La respuesta de los clientes está siendo, según explica, muy positiva. «Se quedan encantados, primero por esos cinco euros gratis y luego porque van viendo cómo va creciendo su monedero. Un descuento, además de las promociones que hacemos en la tienda, siempre viene bien».
Otra de las ventajas que destaca es la sencillez de la herramienta. «La aplicación es muy buena, es muy clara y agrupa a todos los comercios locales adheridos. Eso facilita mucho las cosas porque todo está en el mismo sitio».
TRES AÑOS DE ACTIVIDAD
La experiencia de Jantzie también demuestra que el comercio local sigue siendo un referente cuando ofrece calidad y cercanía. El establecimiento suma ya tres años bajo la actual gerencia de Claudia Osip y Yeny Andrade, quienes afrontan su trabajo con una mezcla de profesionalidad y buen humor. «Mira, una colombiana y una rumana haciendo vestidos tradicionales vascos…», comentan entre risas.
Especializadas en la confección y arreglo de trajes tradicionales vascos y de otras culturas, destacan por el cuidado de los acabados y una atención personalizada que ha fidelizado a una amplia clientela. «Tenemos clientes que vienen también de Durango, Gernika-Lumo y otros municipios. Mucha gente nos conoce porque cada año participamos en la feria de Navidad que se celebra en El Arenal de Bilbao».
Para ellas, formar parte de Berriro es una forma más de agradecer la confianza de quienes siguen apostando por las tiendas de proximidad. Una iniciativa que recompensa cada compra, beneficia tanto a consumidores como a comerciantes y demuestra que comprar en el comercio local tiene, además de un valor social y económico para el municipio, una recompensa directa para el bolsillo.






