Fallece el hermano jesuita Pablo Altuna Atxaga a los 88 años
MUGA GOGOAN
El hermano jesuita Pablo Altuna Atxaga ha fallecido este sábado, 4 de julio, a las 18:15 horas, en la comunidad de Loiola, a los 88 años de edad y tras 67 años de vida en la Compañía de Jesús. Natural de Urrestilla (Azpeitia), residió durante 33 años, entre 1987 y 2020, en la comunidad ignaciana de San José de Durango, donde desarrolló la mayor parte de su labor de servicio a la comunidad. El funeral se oficiará este domingo a las 19.00 horas en Loiola.

Pablo Altuna.
Nacido en Urrestilla el 10 de diciembre de 1937, ingresó en la Compañía de Jesús el 3 de junio de 1959. Tras completar su formación en el noviciado de Veruela y el juniorado de Raimat, desempeñó diversas tareas como enfermero, sacristán y responsable de servicios comunitarios en Pamplona. Posteriormente cursó estudios de Enfermería en Madrid y obtuvo el título de Diplomado en Enfermería por la Universidad de Valladolid. El 5 de noviembre de 1987 realizó sus últimos votos en Durango.
Su trayectoria apostólica estuvo estrechamente ligada a la educación y a la pastoral. Entre 1970 y 1984 desarrolló buena parte de su ministerio en el Colegio San Francisco Javier de Tudela, donde ejerció como profesor, tutor, prefecto de juegos y enfermero, además de impartir docencia en la Escuela Técnica Industrial.
Entre 1984 y 1987 formó parte de la comunidad de Zabalbide, en Bilbao, como profesor, tutor y agente de pastoral en el colegio de Indautxu.
DURANGO, SU DESTINO MÁS PROLONGADO
Según fuentes de la orden jesuita, su destino más prolongado fue la comunidad de San José de Durango. Entre 1987 y 2000 desempeñó las funciones de profesor, tutor y pastoralista del centro educativo. Posteriormente fue ministro y consultor de la comunidad hasta 2020, compatibilizando estas responsabilidades con su colaboración en el colegio y con su labor como vocal de la asociación Jesuiten Etxea.
En 2020 fue destinado a la comunidad de Loiola, donde continuó prestando servicio en la Santa Casa. Entre 2020 y 2024 ejerció como sacristán y, desde 2025, siguió colaborando en esas tareas hasta su fallecimiento.






