Asteartea,
2024ko Ekainak25

MugaKultura

loader-image
Durango
6:45 am,
temperature icon 15°C
Humidity 98 %
Ráfagas de viento: 6 Km/h

Fallece Nati Bilbao, anfitriona histórica del asador Larrinagatxu, panderetera y testigo del bombardeo contra Durango

KULTURA DURANGO

Ayer estuvo tocando la pandereta que le ha acompañado toda su vida en Larrinagatxu. Esta mañana ese instrumento ha dejado de sonar en sus experimentadas y longevas manos. La encantadora Nati Bilbao (Durango, 1927) ha fallecido a causa de un corazón que en las últimas semanas le venía fastidiando. Según ha podido saber MUGA, el funeral por su persona se oficiará el sábado en la parroquia de Santa Ana a las siete de la tarde. 

Nati Bilbao. ARCHIVO FAMILIAR

Casada con el alavés Antonio Gómez de Segura, el matrimonio dio a Euskadi dos hijos y una hija: Ricardo, Carlos y Nieves. Nati fue testigo del bombardeo fascista del 31 de marzo de 1937. De hecho, era una de las firmantes del manifiesto que urge a hermanar a los ayuntamientos de Durango y Gernika. Ella tampoco podrá ya sentirlo si se consigue algún día. Fue, además de panderetera, tabernera, cocinera… De hecho, décadas atrás formó parte de un programa de ETB en el que la durangarra preparaba recetas gastronómicas, una adelantada a los tiempos actuales.

En el plano cultural, Nati -inmejorable anfitriona diaria en Larrinagatxu- era una de las pandereteras más longevas de Euskadi en activo. Por ello, fue protagonista de documentales y homenajes como ‘Eten barik joten’ –lema que ha cumplido-, de ETB o ‘Durango 1937’, dirigido por los durangarras Iban Gorriti y Lander Petralanda.

Autodidacta

Nati Bilbao aprendió de forma autodidacta y era seguidora de las trayectorias de otras mujeres de la época como la icónica Maurizia. La de Larrinagatxu tocaba también el acordeón, atabal o harmónica. En los últimos tiempos ha tocado junto a panderojoles más jóvenes de la actualidad musical como Edurtzeta Ania (de Haize-Arrosa y ex Ene Bada!), Maixa Lizarribar (de Maixa eta Ixiar) o Josune Arakistain de Huntza. Su recuerdo es ya imborrable para la ciudadanía de Durango y legado contemporáneo de Euskal Herria.

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.

Bilatu