El trabajo detrás de las exhumaciones que no se ve

EUSKAL PROSPEKZIO TALDEA
Tras el día de exhumación del domingo en la cima del monte Saibi, donde la gente ha podido ver lo que es una exhumación, queremos explicaros un poco las tareas que el grupo realiza antes y después de la misma.
Nosotros localizamos los objetos metálicos asociados en los enterramientos y una vez que vemos dos restos óseos, en conexión anatómica o no, paramos. Queremos y tratamos de alterar lo mínimo el enterramiento.
Una vez localizada la fosa, se documenta el hallazgo con fotografías, jalones, etc. y se georreferencia. Se cubren los restos con una lona, se protegen con piedras etc. y se vuelve a tapar. Procurando dejar el agujero lo más disimulado posible. Se trata con ello disimular la intervención con el fin de proteger la fosa.
Se realiza un informe con todos los datos, fotografías del hallazgo junto con un texto explicativo de los hechos históricos contemporáneos a la fosa. Este informe se entrega al instituto Gogora del Gobierno vasco y a la Sociedad de Ciencias Aranzadi.
Se hace una vigilancia del lugar hasta el día designado para la exhumación por si hubiera cualquier tarea que pudiera afectar al enterramiento.
En algunos casos, como este de Saibi, nos reunimos el día antes para ir preparando la zona de trabajo, subir materiales, herramientas etc. En este caso se iba a hacer el viernes a la tarde ya que el día previsto era el sábado. Pero viendo la previsión meteorológica muy mala para el sábado, se decidió cambiar la exhumación al domingo. Aun así, nosotros subimos el sábado para hacer la preparación. Y las previsiones no fallaron: lo que viene siendo «un día de perros». Pero había que hacerlo.
Y después de acabar cansados, calados hasta los huesos, aunque nos pusimos una carpa, nos fuimos a comer y a celebrar el trabajo. Un plato combinado, que nuestra economía no da para mucho más. Y para casa, ducha calentita y tratar de dormir algo, si los nervios nos dejan.





