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BIZKAIKO BIRA 13 · De los montes y cielos de Lanestosa a Hornes con el Alpino Tabira

JAVI RAYA

· Club Alpino Tabira de Durango 

Continuamos con la Bizkaiko Bira organizada por el club de montaña Alpino Tabira de Durango. La fecha elegida ha sido este 15 de Febrero de 2026. Esta mañana se ha levantado con una lluvia fina, y en nuestra memoria una semana con una lluvia copiosa. Hoy en nuestra mochila llevamos incertidumbre y chubasqueros. Esta etapa comienza en la localidad vizcaína de Lanestosa y termina en el pueblo burgalés de Hornes, y por delante nos esperan los Montes de Ordunte, que unen el Valle de Karrantza (Bizkaia) con el Valle de Mena (Burgos).

El valle del río Calera acompaña a la Sierra de Mesada.

Salimos de la villa de Lanestosa para hacer la siguiente etapa de la GR123, y nos adentramos en el valle del río Calera con la intención de dejarnos guiar por el trazado de este río, que nace en las entrañas del Monte Zalama. Un grupo recorriendo la ribera de este río, y siguiendo la GR123, buscando el puerto de Arraturas; y otro grupo,  despidiéndonos del puente viejo de Lanestosa, subiendo en dirección al Puerto de Ubal, dirigiéndonos a las cimas humildes de la Sierra de Mesada, para llegar al puerto de Arraturas.

Encontramos la tierra empapada y la hierba se ha convertido en un manto verde; encontramos un bonito contraste de la tierra teñida de verde con el blanco de las cumbres nevadas al fondo, y un cielo triste y gris sobre nuestras cabezas. Recorremos pequeños barrios ganaderos, que buscan un hueco entre las campas onduladas, con caminos de tierra que pasan desapercibidos, y que juegan con sus desniveles. Caminamos buscando los primeros pliegues de la Sierra de Mesada, cuando alzamos la vista, y nos invade la alegría, cuando nuestros ojos se posan sobre las cimas de Ilsos de Zalama(1335) y del Zalama(1343), los grandes colosos de los Montes de Ordunte.

La hierba verde que encontramos contrasta con el blanco de la nieve que reposa sobre las grandes cimas, Ilsos de Zalama(1335) y Zalama(1343).

Nos apena mirar desde lejos estas grandes cimas de estos montes, que son el inicio de este sistema montañoso; cerramos los ojos y recuperamos imágenes del antiguo trazado de la GR-123, en la cual nosotros hoyábamos estas cimas.

La cima de Zalama (1343) y sus contrafuertes de tierra caen sobre el valle del rio Calera, y mira de reojo la Sierra de Mesada a sus pies.

Hemos alcanzado la cima centenaria de Cotabasero(829), y las vistas son amplias y nuestros ojos alcanzan todos los rincones; recorremos con la vista la Sierra de Ubal (Bizkaia), que nos lleva a Lanestosa; recorremos con la vista la Sierra de Hornijo (Cantabria), empezando por el Pico de San Vicente(913). Bajamos de la cima centenaria disfrutando de unas campas verdes, que se dejan andar, buscando el Puerto de Arraturas.

Las vistas desde la cima de Cotabasero(829), alcanzan hasta las cimas nevadas de los Montes de Valnera y la Sierra de Lunada.

Desde el Puerto de Arraturas, comenzamos una subida por un entramado de pistas forestales, que nos llevan en un zig-zag continuo, atravesando bosques de hayas. Continuamos por la GR123 y llegamos al Collado de Saltipiñia con su pequeña borda con vistas al Valle de Karrantza que no tiene fin; y llegamos al Collado de Saltipiñia, que es la puerta de entrada a la Sierra de Mesada.

Un grupo animado busca refugio en la borda del Collado de Saltipiñia, que vigila el Valle de Karrantza.

Y llegamos a la cima del Saltipiñia(1064), que nos quiere sorprender; y nos sorprende con su buzón; y nos sorprende con una piedra colocada junto al buzón, que guarda en su memoria los caminos pastoriles, que guiaban a los pastores los días de niebla; y nos sorprende los contrafuertes de tierra de esta sierra; y nos sorprende este cordal amable; y nos sorprende esta Sierra de Mesada, que quiere juntarse con los Montes de Ordunte.

Las piedras colocadas en las cimas de la Sierra de Mesada, guardan en su memoria los antiguos caminos pastoriles.

Así pues, llegados a este punto, decidimos que nuestro camino no va a discurrir por la GR123, que discurre por pistas y senderos debidamente señalizados; nuestro camino está marcado por unas piedras con historias de pastores, que recorren esta sierra; nuestro camino está marcado por un cordal de cimas, que se asoman al Valle de Karrantza y que se asoman a las cimas de los Montes de Ordunte.

A nuestro paso por la cima del Campo del Pozo(1097), pisamos una fina capa de nieve sobre esta tierra negra llena de arbustos y salpicada por rocas escondidas; a nuestro paso por esta cima abrimos los ojos y vemos y tocamos las grandes cimas de Ilsos del Zalama(1335) y la cima centenaria del Zalama(1343), que visten sus mejores ropajes con la presencia de una fina nieve, que cubre sus extensas campas con un manto blanco.

 

 ¿Quién nos iba a decir que íbamos a vivir una Bizkaiko elegante y engalanada con sus mejores ropajes?

Las vistas desde la cima del Peñalta(1145) son amplias y panorámicas hacia las grandes cimas de Ilsos del Zalama(1335) y Zalama(1343), llegando incluso a tocar a los Montes de Valnera y de la Sierra Lunada.

Y nos vamos acercando a la cima centenaria de Peñalta(1145), y nos sobrecoge las vistas hacia un Zalama omnipresente(1343), que nos marca el techo y nos marca el camino de inicio de los Montes de Ordunte, con un lento caminar de estas cimas, que se ven arrastradas, que recorren un cordal herboso y ondulado, que caminan sobre los valles, que se nos echan encima. Y ahora, sobre un cielo gris plomizo, y con el sol luchando por ver esta mañana y a estas cimas; ahora sí, podemos tocar los contrafuertes de tierra, que sujetan estas grandes cimas, que caen sobre sobre los valles; ahora sí, podemos tocar los perfiles de tierra, que forman vaguadas de tierra y de bosques; ahora sí, podemos tocar los innumerables surcos de tierra, que parecen regueros que desaguan de estas cimas, que parecen caminos que quieren ascender desde los valles; ahora sí, podemos tocar a las grandes cimas de los Montes de Ordunte.

Recorremos el cordal sobre las cimas, que juegan con los relieves de esta sierra, que juegan a despistarnos a pesar de las piedras guías. Pasamos la Llana de Salduero, balconada del final de esta sierra, y que nos anuncia la presencia más cerca de la cima del Baljerri(1106); balconada que nos deja ver a los Montes de la Peña; balconada que nos hace sentir el calor del sol y el frio de la nieve; balconada que nos anuncia la cercanía y el lento caminar de los Montes de Ordunte.

Las piedras de los pastos de la Llana de Salduero nos guían por encima de estas cimas, que son vigilantes de las valles y montañas que nos rodean. 

Las piedras de los pastos de la Llana de Salduero nos guían por encima de estas cimas, que son vigilantes de las valles y montañas que nos rodean.

 Y llegamos a la cima del Peñarada(1125), y ya vemos el Portillo Medio, y la cima del Baljerri(1106), que es la columna vertebral, que es el camino de los Montes de Ordunte, y ya vemos el embalse que da nombre a estos montes. Y tenemos que parar y abrir los ojos; este cielo gris tiene tintes de color azul, y cae sobre unos perfiles de montañas infinitas, cercanas y lejanas, andadas y no andadas; y tenemos que seguir andando, y nos hacemos pequeños ante la grandiosidad de este espectáculo, que son las montañas; y tenemos que seguir andando, para poder disfrutar; y tenemos que seguir andando para incluirnos en este escenario, que despierta nuestro espíritu aventurero, que despierta un enraizado carpe diem que nos recuerda que una vida se queda corta, pero que a pesar de esta losa pesada, nos despierta una agradable sensación de libertad.

 

 

El lento caminar de los Montes de Ordunte desde la cima del Zalama(1343).

Terminamos la Sierra de Mesada en la cima del Peñarada(1125), y ya nos juntamos con los Montes de Ordunte, y ya tocamos la cima del Baljerri(1106).

Desde la cima del Peñarada(1125) disfrutamos de la cercanía de los Montes de la Peña y del Embalse de Ordunte, y disfrutamos de la lejanía de las montañas infinitas del interior de Bizkaia.

 

Nos incluimos en este escenario natural rodeados de montañas y nos embarga una agradable sensación de libertad.

 

 

 

Finalizada nuestra andadura por la Sierra de Mesada, ya estamos en el Portillo Medio, y queremos conocer la vertiente burgalesa de estos montes, y queremos conocer el Valle de Mena. Dirigimos nuestros pasos hacia los pueblos que cuidan del Embalse de Ordunte, y nos tiramos ladera abajo, recorriendo un sinfín de pistas forestales hasta llegar al pueblecito de Hornes, muy cerca de Ribota de Ordunte, que se baña con las aguas del embalse.

Hemos finalizado la etapa 13 en el pueblecito burgalés de Hornes …y ahora rodeados de la amabilidad de los pueblos del Valle de Mena, nos toca imaginarnos la siguiente etapa que finaliza en Balmaseda…y es que nosotros somos caminantes, que buscamos senderos sobre cumbres herbosas y amables, que buscamos senderos para andar y para disfrutar a cada paso, que buscamos senderos para tocar el cielo, que buscamos acercarnos a la población medieval de Balmaseda, donde finalizan los Montes de Ordunte, que no defraudan; donde casi finaliza esta Comarca de las Encartaciones, que ha sido un descubrimiento.

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.

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