El exitoso Bonus Track Euskal Herria tuvo dos carencias: mujeres sobre el escenario y euskara
MUGA KULTURA
El festival Bonus Track Euskal Herria, celebrado el sábado en Landako Gunea Durango, cerró una jornada multitudinaria y festiva: lo gozamos, lo pasamos a lo grande, coreamos, pogos, camaradería, buen rollo, cartel potente… No obstante, dejó sobre la mesa dos carencias claras para la reflexión por parte de la organización: la presencia muy residual de mujeres músicas en los grupos participantes y la mínima utilización del euskara sobre el escenario, pese a la identidad con la que se presentó el evento. Ninguna banda canta en la linguae Navarrorum.

Toy Dolls. © IBAN GORRITI (MUGA)
Desde primera hora de la mañana y hasta pasada la medianoche, el recinto de Landako Gunea acogió a público llegado de numerosos puntos, consolidando una cita que, vinculada al festival catalán Pinto Rock, sigue ganando peso dentro del circuito estatal. El ambiente fue constante durante toda la jornada, con una asistencia diversa que abarcó desde jóvenes hasta personas en la década de los 60 años.

Kaotiko. IBAN GORRITI (MUGA)
El cartel, centrado en grupos de música punk, rock y con un grupo de ska, reunió a nombres destacados como los londinenses The Toy Dolls, y referentes vascos o estatatales como Segismundo Toxicómano, Kaotiko, Kaos Urbano, El Último Ke Zierre, Josetxu Piperrak, Juantxo Skalari, Manifa, Alfredo Piedrafita -con el repertorio de su banda Barricada-, Dinamita y Disolventex -grupo que abrió la jornada a las 10.00 horas liderado por una mujer-, quienes mantuvieron el pulso del público con actuaciones intensas y bien recibidas.

Alfredo Piedrafita, de Barricada. © IBAN GORRITI (MUGA)
Uno de los aspectos más señalados fue precisamente esa presencia residual de mujeres sobre el escenario, lo que evidencia, quizás, una asignatura pendiente en términos de igualdad dentro de este tipo de festivales. La cantante de Dinamitax y la trompetista de Juantxu Skalari. Ninguna más.

Cantante de Disolventex. © BONUS TRACK EUSKAL HERRIA
A ello se sumó la contradicción entre la imagen del evento y su contenido lingüístico. Presentado como “Bonus Euskal Herria” y con una estética ligada a la cultura ancestral vasca —incluyendo el uso de gigantes lauburus en las lonas del escenario—, la realidad fue que ninguno de los grupos cantaba en euskara, más allá de algunas canciones puntuales en este idioma. En la edición de 2025 se contrató a Su Ta Gar o Nafarroa 1512. Eso sí, en las redes sociales sí se hizo uso del euskara.

Público gozándolo. © IBAN GORRITI (MUGA)
En el plano técnico, el festival destacó por un sonido sólido, incluso teniendo en cuenta las características del recinto, con una mejora progresiva a medida que avanzaban los conciertos. La organización logró así sostener una jornada larga y exigente que dejó un balance positivo en lo musical y logístico.
Con todo, el Bonus Track Euskal Herria confirma su capacidad de convocatoria y su buena acogida, pero encara el futuro con el reto de alinear mejor su propuesta cultural y avanzar hacia una mayor diversidad sobre el escenario. Y, por supuesto, con ganas de una nueva edición. Comienza la cuenta atrás.

El grupo de Alfredo Piedrafita. © IBAN GORRITI (MUGA)

Landako Gunea lleno. © IBAN GORRITI (MUGA)

Una bengala a media noche. © IBAN GORRITI (MUGA)

Disfrutando con Manifa. © IBAN GORRITI (MUGA)

Público. © IBAN GORRITI (MUGA)

Cresta en primera fila. © IBAN GORRITI (MUGA)

Tatuando con rotu. © IBAN GORRITI (MUGA)

Disfrutando. © IBAN GORRITI (MUGA)

A tope en Landako Gunea. © IBAN GORRITI (MUGA)

Siluetas del grupo Dinamita que cerró la jornada. © IBAN GORRITI (MUGA)

Dinamita. © IBAN GORRITI (MUGA)

Dos jóvenes de Iruñea. © IBAN GORRITI (MUGA)

El fotógrafo del medio de comunicación Metal Legión. IBAN GORRITI (MUGA)

Mena lo dio todo. © IBAN GORRITI (MUGA)





