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Gurutzi Arregi y la leyenda de la construcción de la ermita Andra Maria de Goiuria

MUGA FOTOS DEL AYER

La ermita Andra Maria de Goiuria, en Iurreta, está envuelta en una de las leyendas más conocidas de DURANGALDEA sobre la elección milagrosa del lugar donde debía edificarse un santuario.

Foto antigua de la ermita Andra Maria de Goiuria, Iurreta. INDALECIO OJANGUREN

Según la tradición popular recogida por la investigadora lemoarra y que residió en Durango hasta fallecer en 2020, Gurutzi Arregi, el vecindario comenzó a levantar la ermita en un punto determinado. Sin embargo, cada noche los materiales de construcción desaparecían y aparecían misteriosamente en otro paraje cercano. El hecho se repitió varias veces, hasta que los habitantes interpretaron el suceso como una señal sobrenatural que indicaba el emplazamiento definitivo.

Una de las versiones más difundidas relata que una joven observó desde su caserío cómo, en plena noche, un ángel guiaba un carro tirado por una yunta de vacas —una blanca y otra rubia— trasladando las piedras al nuevo lugar. Al ser descubierta como testigo del prodigio, la muchacha fue objeto de una fórmula de maldición popular que, según el relato, le hizo perder un ojo. En el punto donde inicialmente se quiso edificar la ermita permanece aún hoy una cruz, conocida como Kurutzeta, que recuerda el lugar primitivo del proyecto frustrado.

La recordada Gurutzi Arregi. OBISPADO DE BILBAO

La leyenda vincula así la fundación del santuario con una intervención divina directa, una explicación habitual en la tradición vasca para justificar la ubicación de ermitas dedicadas a la virgen. La imagen que acompaña esta noticia, incluida en nuestra sección FOTOS DEL AYER, pertenece al histórico fotógrafo eibartarra Indalecio Ojanguren, cuyo legado documental constituye hoy una fuente imprescindible para conocer el paisaje humano y arquitectónico de la Bizkaia de principios del siglo XX.

Entre fe, memoria y tradición oral, Andra Maria de Goiuria sigue siendo para creyentes no solo un lugar querido, sino también un espacio donde pervive el imaginario colectivo de nuestro territorio.

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