BARES, QUÉ LUGARES · Durango y Bilbao unidos en la barra del histórico Mikeldi capitalino
MUGA BARES, QUÉ LUGARES
Dos hermanos de Durango abrieron en 1962 el histórico bar Mikeldi de Bilbao. Así comienza la historia del bar que hoy recordamos en FOTOS DEL AYER de MUGA, situado en las Siete Calles, en la vía María Muñoz, 8. No se debe confundir este establecimiento con el homónimo de Kalebarria de Durango.

Hermanos Berrio-Ategortua y empleados del Mikeldi de Bilbao. FAMILIA LARA-BERRIOATEGORTUA
Los hermanos Berrio-Ategortua eligieron el nombre de Mikeldi en referencia al Ídolo de Mikeldi, hallado siglos atrás en Durango y convertido con el paso del tiempo en uno de sus símbolos más reconocibles de Bizkaia, reforzando así la conexión entre ambas localidades.
LAS INUNDACIONES DE 1983
El recordado bar mantuvo su actividad frente a un cuartel de la policía franquista -los denominados entonces como ‘grises’- durante 21 años, hasta que las inundaciones de 1983 lo anegaron y motivaron cerrar definitivamente sus puertas. «Detrás del mostrador la pared estaba adornada con una serie de fotografías que representaban a personajes célebres del Bilbao de épocas pasadas», recuerda el blog Memorias de un músico mediocre. «Algunos eran mendigos; otros timadores, como el famoso Pitarque; y otros sin más eran conocidos por todo el mundo: El Gordo de los Rosarios, Cabesita de Ajo, el Santo de Begoña… Al igual que ocurría con las antiguas canciones del Athletic, también pude oír en mi casa historias sobre la mayoría de ellos por parte de mi padre, que en su juventud vivió en la calle Aretxaga, justo en el lado de la ría opuesto a las Siete Calles».
Tan solo un año más tarde, e 1984, el local fue regentado por el carismático Juankar Bilbao, quien abrió en ese mismo espacio el Muga, con marcado carácter rockero -vendía además discos y maketas- y ofrecía una exquisita barra de pintxos veganos.
Son historias de establecimientos hosteleros que forman parte de la memoria urbana. ¡Bares, qué lugares!

Personajes de Bilbao que adornaban el Mikeldi. Fuente: Memorias de un músico mediocre.





