JANUS LESTER: «Volver hoy a tocar en Plateruena es algo maravilloso, Durango es especial»

IBAN GORRITI
Ha llegado la hora. Es hoy en Plateruena Musika Aterpea de Durango, con entrada gratuita, a las diez de la noche con apertura de puertas a las nueve y media, y sin taquilla, haciendo cola hasta completar aforo de 700 personas. Tras un corto camino como cantante -empezó muy tarde-, Janus Lester vive su momentazo. Multiinstrumentista navarro de Bera, mugalari sonoro entre el norte y el sur, ha sabido unir la herencia de Iparralde con la actualidad de la revolución del nuevo pop de este lado de la muga. Con una voz propia y un carisma que traspasa el escenario, se abre paso en la nueva ola vasca. Subido a esa cresta, “todo va muy rápido”, dice, pero se nota que está donde quería estar: en el presente, en el ahora, en el hoy en Plateruena junto a su grupo con músicos ya reconocidos de Izaro. ¿Te lo vas a perder?

Sabiendo que es de Bera, mugalari, ¿tiene influencia sonora de Iparralde?
Los músicos de Bera, siempre nos hemos juntado mucho con la gente de Iparralde, porque además ensayamos en la antigua aduana que hay en Bera. Entonces, yo creo que al final, bueno, no solo nosotros, sino que todo el mundo tiene influencias de su gente cercana. Seguro que tengo influencias. He crecido escuchando Willis Drummond, a Joseba B. Lenoir, Joseba Irazoki, Rudiger. Es la primera vez que me lo dicen, pero sí que puede ser.
Le recuerdo tocando en el homenaje a Benito Lertxundi.
Fue muy bonito. Había muchísimos artistas, tanto de mi generación como mayores, más jóvenes también. Entonces, recuerdo que fue una tarde súper bonita. Además, tuve la oportunidad de interpreter dos temas. Las cosas están pasando tan rápido que estoy teniendo la suerte de poder juntarme con un montón de artistas que hace muy pocos años disfrutaba como publico. Todo muy rápido, pero súper enriquecedor.
¿De niño ha cantado en coro de iglesia? ¿Algo de gospel?
En la iglesia no. Yo empecé a cantar muy tarde. Mi hermana sí cantaba. Yo tocaba saxofón, guitarra, piano. Y seguía mi estudios universitarios.
¿Qué es?
Doctor en Química.
¿Con qué instrumento compone?
Guitarra o piano. Me gusta romper con eso y coger una línea de bajo y empezar a construir una canción desde el bajo. O un patrón rítmico. Romper mis esquemas. Porque si no, siempre tiro hacia mi primera idea y no suele ser siempre la mejor.

¿El nombre Janus Lester es romano?
Un poco. Había un saxofonista Lester Young muy conocido que me gustaba muchísimo y siempre lo he escuchado. Y bueno, Jano es el dios romano de dos caras. Su significado es que es como el dios de las transiciones. Para mí fue una transición pasar de tocar el saxofón a de verdad centrarme en cantar. Junté los términos.
¿Qué ha aportado para que se le reconozca en tan poco tiempo?
No lo sé. Porque ha pasado todo en dos años y medio y va como muy rápido todo. Me esfuerzo en dos cosas: en hacer primero toda la música y no solo la música, sino cualquier canción, disco, videoclip, sea lo que sea de manera muy honesta y sin ningún trasfondo mucho más lejano que el artístico. Y segundo, intentar ofrecer un nivel alto en cada cosa que hacemos, cuidándolo y respetando tanto al público como a nosotros mismos.
¿Está viviendo Euskal Herria una revolución joven musical tras el Rock Radikal Vasco?
Sin duda. Hoy todo el mundo puede tener la capacidad de grabar sus primeras maquetas en casa. El abanico se ha abierto. Al final es una manera también de enriquecer toda la escena cultural que podamos tener aquí.
Por el RRV había complejo de sacar el corazón pop, como que había que meter distorsión a la fuerza.
Yo creo que el pop es algo que se convierte en popular. Entonces, si tú eres capaz… quiero decir, Queen era un grupo de rock, pero escuchas muchísimo de pop. Ahora no hay miedo a decir que hacemos pop. Antes, era como que hacías música sin valor, ¿no? Sin calidad. De hecho, yo también sufrí ese complejo. Estoy concentrado en romper con eso. El pop también es calidad.
Hablando de Queen, Badakit zergatik, es una canción con progresión y voz a lo Freddie Mercury.
Es que Queen es sin duda el grupo que más he escuchado en mi vida, pero con muchísima diferencia respecto al segundo, ¿eh? Como nunca había cantado, he intentado ver o probar un poquito dónde pueden estar los límites de mi voz, a dónde puedo ir, qué puedo hacer… Y claro, qué mejor que para eso intentar hacer las cosas que hacía Freddie Mercury, ¿no? Por Mercury y también luego por los arreglos.
«DURANGO ES ESPECIAL»
¿Qué es Durango para usted?
Durango es especial por la Azoka. Desde niño me permitía estar a un metro de Eñaut Elorrieta, de Ken 7 y mil artistas más. Esas primeras sensaciones de estar ya como músico allí, joder, dejan huella, y luego te dejan una resaca emocional de unos cuantos días. Y Plateruena es un espacio espectacular para dar conciertos, para juntar gente. Toqué allí en la Azoka y volver ahora solo nosotros a Plateruena, pues será maravilloso.
¿Cómo será?
Será nuestro retorno a los teatros. Algo especial, pero sin colaboraciones. Parece que ahora un concierto no es especial si no las tiene. Pero habrá pequeños ganchillos nuevos.
Izaro, Idoia, Neomak, Nogen… le han ‘adoptado’ como si llevara toda la vida.
Sí, es maravilloso. Yo de primeras soy super nervioso. He sentido que han roto la barrera muy rápido. Les he transmitido mi respeto y he recibido una bonita respuesta. Me motiva.
Es carismático. Sin saber, conocíamos su cara. Transmite buen rollo con su música bailonga y ha aprovechado sinergias y transmite que vive 26 horas al día la música.
Eskerrik asko. Sin duda. Lo vivo con mucha pasión. El agotamiento físico no puede con mi deseo musical. A veces es un problema.
‘Bi begi, bi lore’ es ya todo un hit.
Espectacular lo que ha pasado. No fue el single y empezó a ser una locura. Luego decidí volver a grabarla con Nøgen, ya que hace un tiempo, hicimos un viaje juntos a Finlandia y la canción me transmitía a ese lugar. Hicimos un viaje en autobús en el que subimos todos los instrumentos y estuvimos tocando durante 2 horas. Me pareció bonito inmortalizar aquella sensación de nuevo en este videoclip. Sin embargo, fue una canción que en maquetas no era así. Se nos atascó. Estuve a punto de no meterla en el disco. La desmontamos… y mira ahora.

¿Les costó reconciliarse con ella?
Me costó reconciliarme con ella, pero ahora me lo ha devuelto todo.
¿Qué opina de la BECmanía que hay?
Aún no tengo una opinión muy hecha. A veces pienso que puede ser positivo, ya que conciertos de esta magnitud pueden acercar a publico nuevo a escuchar musica en euskera, y creo que es importante hoy en día. Por otro lado, siento que eventos así pueden eclipsar a bandas, artistas y espacios de menor magnitud en tamaño, pero que soy muy importantes para crear una escena musical de calidad.
Bulego, ETS, Zetak, Janus… Entre los más rockeros les señalan porque van a verles como grupo de “música familiar”. Y esos sois los que más reivinicaís el euskera tras un tiempo que parece que está estancado en la sociedad a pesar de que el alumnado lo sepa.
Yo siempre he sentido que mis canciones tienen que ser en euskera. Vivimos en un contexto social en el que gran parte del entretenimiento que consumimos es en castellano, sea redes sociales o cualquier otro tipo de contenido. Para mí, es importante crear en euskera y poder ofrecer un espacio y un tiempo a nuestro idioma. La musica es especial, las canciones si te emocionan, normalmente te suelen acompañar en los años. Pienso que si escribo una canción en euskera que sea capaz de acompañarte durante mucho tiempo, esa canción ha merecido la pena.





