El Concierto de Txistu de Silboberri será un viaje cultural desde Euskal Herria hasta Taylor Swift el domingo

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El tradicional Concierto de Txistu de Durango, organizado por Silboberri Txistu Elkartea, llenará este domingo a partir de las 20.00 horas la localidad de melodías vascas y universales en una cita que reunirá a txistularis, un quinteto de metales, percusión, bajo eléctrico, piano, coro y danza vasca y contemporánea. Se celebrará en Landako Gunea.

El programa se abrirá con “Aldapeko”, una fantasía del compositor Javier Hernández-Arsuaga basada en la conocida melodía del mismo nombre, que pondrá a prueba a los txistularis con pasajes de más de diez voces. Le seguirá “Bide Goibelean”, un tango de Jon Etxeandia lleno de matices y colores oscuros.
Uno de los momentos más emotivos llegará con el homenaje al txistulari y maestro Isidro Ansorena, en el 50 aniversario de su fallecimiento. Se interpretará su obra “¡Jo mutilak, gogoz!”, con la participación como solista de Ekain Txakartegi, segundo premio del Campeonato de Jóvenes Txistularis de Euskal Herria 2025.
También habrá un recuerdo especial al compositor Carlos Ibarra, fallecido el año pasado, con la interpretación de su “Zortzikoari gorazarrea” (Homenaje al Zortziko) para grupo de cámara.
Tras los homenajes, el concierto se llenará de melodías conocidas: “Oi ama Eskual Herri goxua” de Benito Lertxundi, arreglada por Iñaki Urkizu, y la rapsodia “Jantzan” del zornotzarra Aritz Labrador, construida con las danzas locales de Durangaldea.
El repertorio dará un salto internacional con piezas de cine como “Barn Raising Dance” del musical Siete novias para siete hermanos, arreglada por David Cantalejo, y “Moon River” de Desayuno con diamantes, adaptada por Joaquín Lecumberri. El broche final lo pondrá un medley de canciones de Taylor Swift, también arreglado por Lecumberri, que promete hacer bailar incluso desde los asientos.
Como propina, sonará “Zapi Gorriak” (Pañuelos Rojos), del txistulari Karlos Sánchez-Ekiza, una pieza con melodías navarras —zortzikos y soka-dantzak— y un toque festivo inspirado en San Fermín.





