BIZKAIKO BIRA. 11 · De Turtzioz a la cueva de Pozalagua con el Alpino Tabira

JAVI RAYA
MUGA ALPINO TABIRA
Continuamos con la Bizkaiko Bira organizada por el club de montaña Alpino Tabira de Durango. Esta etapa la disfrutamos en grupo el pasado mes de septiembre, y nos acompañaba el sol y las nubes. Fue el domingo 25. La hornada la iniciamos en el pueblo de Turtzioz, enclavado en un valle verde, y la finalizamos en la Cueva de Pozalagua, con un viaje a las entrañas de la tierra. En esta etapa reclamamos la atención sobre esta zona; queremos dar a conocer el Parque Natural de Armañón; queremos revitalizar estos pueblos, que son tranquilidad, que son sosiego; queremos que sus senderos sean pisados y recordados; queremos hacer disfrutar con sus paisajes naturales, con sus antiguas canteras, y con sus tesoros escondidos.

El grupo del Alpino en el antiguo foso taurino, junto a la Ermita de Santa Isabel.
Nuestro inicio es la población de Turtzioz; y comenzamos a andar; atravesamos su puente sobre el río Aguera, recorremos el Barrio de Santiago, y hacemos una parada en el Barrio de Cueto, donde visitamos la Ermita de Santa Isabel, que esconde un antiguo foso taurino, típico de esta zona; buscamos la salida del valle, buscamos las cimas del Macizo de Armañón, que dan sombra a este valle; pasamos junto a antiguas bordas y cabañas.

Antiguas bordas, que pasan desapercibidas, porque están mimetizadas con el entorno natural.
En nuestro camino de aproximación al macizo, nos aprovisionamos de agua en las fuentes que encontramos, hasta llegar a un pequeño collado, donde nuestros ojos ven complacidos el circo con las cimas del Macizo de Armañón. Buscamos llegar al collado del Armañón, siguiendo la GR123, y lo hacemos por una pista forestal, que serpentea por las faldas del macizo, para alejarse del valle y acercarse a sus cimas.

Después de una pista forestal interminable, llegamos al collado de Armañón, junto a una niebla traicionera.
El Macizo de Armañón está cubierto de cumbres herbosas, y de collados amables, que invitan a pisar la hierba y andar sobre senderos imaginados y de cumbres kársticas, que divierten. La cercanía del collado de Campopedreo, nos lleva hasta la cima de Jorrio (839mts), que es una cima kárstica, que nos obliga a hacer uso de pies y de manos para poder disfrutarla.

El collado de Campopedreo recorriendo unas amables lomas verdes, nos acerca a la cima del Jorrios (839mts).

Y las vistas, que nos regala la cima de Jorrios (839mts), de la costa de Cantabria, y de la cercanía de sus cimas Cerredo (644mts), Peña Candina (489mts) y Buciero (364mts), nos dejan sin respiración.
Y ahora subimos a la cima de Los Parapetos(854mts), y continuamos con el cordal de cumbres herbosas para hoyar la cima del Armañón (856mts) y la cima de la Peña de Sopena(847mts) ; y ahora sí, miramos hacia el Valle de Trucios, y ahora sí, miramos hacia el Valle de Karrantza.

Tocamos el buzón del Armañon (856mts), y casi tocamos la cima del Jorrios (839mts), con vistas hacia el Valle de Trucios.

Tocamos el buzón del Armañón(856mts) con vistas a las Peñas de Ranero y con vistas de un Valle de Karrantza, que se hace infinito.

Recorremos este cordal de cumbres herbosas, y encontramos el pacer de los animales, que nos guían hacia la Peñas de Ranero, y hacia un corte de la montaña, que es muga con Cantabria, y que asoma al Valle de Asón.

Estamos en la cima Las Carcelares(719mts), y esta vez, nos encontramos a unos caballos, que se sorprenden por nuestra presencia. Seguimos recorriendo estas cumbres herbosas, que esconden huellas de la prehistoria en forma de túmulos.

Recorremos estas cumbres, que unen el Macizo de Armañón con las Peñas de Ranero, jugando con la muga con Cantabria.

Nuestro caminar es guiado por la GR123. Nuestros pasos faldean el Alto de las Minas(649mts), y nuestros pasos continúan con estas cumbres herbosas, que nos llevan a la cima de Surbias(635mts).
El grupo se acerca al Túmulo de Surbias, donde la GR123 nos manda hacia el pueblo de Ranero, y luego finalizar desplazándose por la carretera hasta las canteras de Pozalagua; pero hay otra alternativa, que nos hace recorrer caminos rotos, caminos de tierra, y caminos verdes, caminos de piedras, caminos que nos hace meternos en un mar de rocas Karstícas, y que nos lleva al Portillo de Ranero, y que nos lleva a la cima de Ranero (721mts). Estamos en las cimas de las Peñas de Ranero, y ya solamente nos queda bajar, y disfrutar de unas vistas amplias del Valle de Karrantza, y disfrutar de los tesoros escondidos. Finalizamos esta etapa en la Cueva de Pozalagua.

Hemos llegado al Portillo de Ranero, y nuestros pasos nos llevan a la cima del Ranero(721mts); y encontramos un mar de rocas kársticas, donde reposa y sentimos los latidos de una cavidad subterránea, que es un tesoro escondido, la Torla del Carlista; y adivinamos un corte de cirujano en la montaña para marcar la muga con Cantabria.

Tocamos el buzón de la cima del Ranero(721mts); a nuestros pies el Valle de Karrantza; y nuestros ojos disfrutan de los pasos andados entre las cimas de las Peñas de Ranero y de las cimas del Macizo de Armañón.

Un trono esculpido por los picos de los antiguos mineros es arrancado de la montaña en la antigua cantera de Pozalagua, que es antesala de otro tesoro escondido en las entrañas de la tierra, la Cueva de Pozalagua.

La Cueva de Pozalagua es un paseo subterráneo y es un viaje por el pasado.
Hemos finalizado la etapa 11 en la Cueva de Pozalagua… y ahora a la sombra de la cima de Ranero(721mts) y rodeados de un mar de rocas kársticas y de la antigua cantera del mineral de dolomía, brillante como el mármol, nos toca imaginarnos la siguiente etapa que finaliza en Lanestosa… y es que nosotros somos caminantes, que buscamos acercarnos al pueblo más pequeño de Bizkaia, que buscamos senderos mineros bajo la sombra de la Peña del Moro(818mts), que buscamos acercarnos a los Montes de Ordunte.





